La tos es un reflejo que mantiene despejadas nuestras vías respiratorias y la garganta. A pesar de ser molesta, ayuda al cuerpo a recuperarse y protegerse de las enfermedades respiratorias, sin embargo, una tos excesiva puede significar algún trastorno que no ha detectado.
La tos puede ser básicamente de dos tipos: seca y con flemas; también puede clasificarse por su duración en aguda, subaguda y crónica.
La tos aguda se presenta de forma inesperada, sin previo aviso y no suele durar más de 2 o 3 semanas. Este tipo de tos se asocia frecuentemente a resfríos y gripes. Por su parte, la tos subaguda dura de 3 a 8 semanas y la crónica dura más de este tiempo.
Algunas de las principales causas de tos crónica son:
- Asma y alergias.
- Infecciones pulmonares como la neumonía o bronquitis aguda.
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica como enfisema o bronquitis crónica.
- Consumo de cigarro
- Tabaquismo pasivo
- Reflujo gastroesofágico
- Enfermedades de la garganta como el crup en niños
- Algunas medicinas
Un elemento que puede ayudar a aliviar la tos es el agua, ya sea tomándola o esparciéndola en el ambiente con un vaporizador. Cabe resaltar que los niños menores de 2 años no deben recibir medicamentos para la tos; para niños mayores se debe ser precavido y leer cuidadosamente las indicaciones.