Una alimentación sana y balanceada es la clave para mantener en buen estado del cuerpo por dentro y por fuera.
A diferencia de los hombres las mujeres necesitan ingerir mayor cantidad minerales y vitaminas, ya que llegan a ser más susceptibles de tener problemas nutricionales en ciertas etapas de su vida como adolescencia, embarazo, lactancia y menopausia. Pero no por ello tenemos que comer más que los hombres ya que para nuestra desgracia a pesar de necesitar más nutrientes que los hombres, quemamos menos calorías.
Nutrientes esenciales
Hay tres sustancias nutritivas que como mujer nunca debes dejar de consumir ya que son de vital importancia para que siempre estés en óptimas condiciones de salud: calcio, hierro y ácido fólico.
El calcio, mineral que necesitas a lo largo de tu vida, ya que ayuda a tener unos huesos más resistentes y prevenir la osteoporosis. Te recomendamos consumir por lo menos dos vasos de leche para cubrir la cuota diaria que necesita tu cuerpo; de lo contrario el cuerpo empieza a consumirla de los huesos y por ende estos se debilitan. Además los lácteos tienen vitamina D que facilita la absorción del calcio.
El hierro, se puede obtener de alimentos como pescado, huevo y carne, y debido a que la falta de este nutriente es muy común entre las mujeres debemos de consumir alimentos ricos en vitamina C que facilita la absorción del hierro.
Ácido fólico o vitamina B9, el cual actualmente ha tenido una gran difusión en los medios enfocándose en la importancia de su consumo durante y previo al embarazo, con la finalidad de evitar malformaciones congénitas a los bebes. Por lo que se recomienda un consumo de no menos de 400 mcg diarios durante el periodo de vida en que las mujeres son fértiles.
Por último recuerda incluir diariamente por lo menos un alimento de cada grupo: cereales, leguminosas, frutas, verduras y alimentos animales como pollo, pescado entre otros.