Shot B IQ es un excelente auxiliar que puede proporcionar a los niños, omega 3 y 6 escenciales para el crecimiento neuronal, colaborando en su desarrollo y reforzando procesos mentales como la concentración.
Con Omega 3, 6 y DHA
Tabletas masticables
Los ácidos grasos omega 3 y omega 6, contenidos en la fórmula de Shot B ® IQ habitualmente faltan en la dieta cotidiana de los niños. Los ácidos grasos omega 3 y 6 pertenecen al grupo de las grasas poli insaturadas y nuestro organismo es incapaz de fabricarlos, por eso se les da el nombre de ácidos grasos esenciales y estos únicamente los podemos obtener a través de la dieta.
Dentro del grupo de los ácidos grasos omega 3 encontramos al ácido alfa linoléico (ALA) y sus metabolitos: el acido eicosapentanoico (EPA) y el decosahexanoico (DHA).
Instrucciones de consumo: Masticar 2 tabletas al día.
Advertencias de uso: No se recomienda a personas sensibles a los componentes de la fórmula, ni en menores de 3 años.
Consérvese en un lugar fresco y seco.
Frasco con 30 tabletas.
El omega 3 y 6 son ácidos grasos críticos para el crecimiento neuronal esenciales durante el desarrollo y crecimiento del ser humano. El ácido decosahexaenoico (DHA) es un ácido graso esencial para el buen funcionamiento del cerebro que ayuda a mejorar el aprendizaje y la concentración mental.
Entre otras funciones de los Omega 3 y 6, se destaca su intervención en la formación de las membranas celulares del sistema nervioso; y que conforman la mayor parte de los tejidos cerebrales haciendo que las células nerviosas sean ricas en ácidos grasos omega.
El ácido decosahexanoico (DHA) es uno de los nutrientes requeridos por el cerebro y los ojos durante las circulares etapas tempranas del desarrollo. Así mismo, es necesario un suministro adecuado de DHA para el continuo desarrollo cerebral a lo largo de la niñez y la adolescencia. Este ácido graso omega-3 es materia de construcción esencial para el cerebro y la retina de los ojos. El cerebro es grasa en un 60%, siendo el DHA el más abundante ácido graso en el mismo. Existe así mismo una correlación positiva entre el desarrollo visual en los niños y la ingesta de DHA.
Varios estados han demostrado que los niños tomando DHA mostraron mejora en la capacidad cognitiva, comportamiento, concentración y vocabulario. En una investigación sobre el efecto de la suplementación de DHA en niños sanos de cuatro años, los niveles superiores en sangre de DHA estaban asociados con puntuaciones más altas en los test cognitivos, lo que indica que se deberían incluir niveles superiores de DHA en las dietas de los niños.
Existe cierta evidencia preliminar que sugiere que la deficiencia de ácidos grasos omega 3 podría ser la responsable de los altos índices recientes del diagnóstico de Trastorno de déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) entre niños. Hubo un estudio al sur de Australia que examinó una combinación de omega 3 y aceite con omega 6 en 132 niños con TDAH. Después de que terminó el estudio de 30 semanas, casi la mitad de los padres reportaron mejoría de los síntomas de sus hijos.
Por lo anterior, la ingestión de estos ácidos ayudan a mantener el equilibrio mental y potencializar el nivel de concentración en los niños.