La práctica de un deporte aumenta las necesidades de algunas vitaminas y minerales, es por eso que los deportistas además de tener una alimentación balanceada, necesitan una dosis extra de vitaminas.
Los deportistas son sometidos a una actividad física intensa, por lo que necesitan incrementar la resistencia física, aumentar la concentración y la velocidad de reacción.
Las vitaminas solubles en agua son absorbidas desde el tracto digestivo y cualquier exceso es excretado por la orina. Dentro de las vitaminas hidrosolubles se encuentran la B1, B6 y B12. Estas juegan un papel muy importante en el mantenimiento de una buena forma física.
La B1 es conocida como la vitamina del deporte, juega un papel importante en el funcionamiento cardiaco, en el sistema nervioso y en el muscular; facilita el influjo nervioso. La B6 es la vitamina del sistema nervioso, es útil para muchas reacciones metabólicas y la B12 es conocida como la vitamina contra la anemia, por ser esencial en la formación de glóbulos rojos y regeneración de tejidos
Las Vitaminas B1, B3, B6 y B12 que intervienen en el metabolismo de hidratos de carbono, proteínas y lípidos, sirven para reponer la energía gastada en los deportistas. Las personas sometidas a entrenamientos intensos necesitan mayor cantidad de vitaminas del complejo B, ya que sus procesos de obtención de energía se muestran más activos y tienen un claro impacto en el rendimiento físico.
Así, la restricción de vitamina B1, B2 y B6 tiene como resultado un decaimiento global de la potencia aeróbica y una acumulación más rápida del lactato en sangre, que podría ser perjudicial para el que realiza deporte.
No olvides que es muy importante que ante cualquier deporte, sigas las recomendaciones indicadas por tu instructor, o en su caso, un especialista que te oriente sobre las actividades y cuidados necesarios para tu salud; así como llevar una alimentación adecuada y procurar el descanso mínimo de 7 horas diarias.