Es muy importante ser disciplinado respecto a los horarios establecidos para comer. Se recomienda elaborar un menú para cada día de la semana, bien equilibrado en hidratos de carbono, proteínas y lípidos que considere 5 a 6 sesiones al día con pequeñas cantidades de comida.
La preparación de los alimentos debe hacerse cuidadosamente, a fuego lento en agua pura y en recipientes limpios y bien tapados.
La ingesta de alimentos de buena calidad ayuda a evitar la colitis y en general los padecimientos gastrointestinales. Cerciórese que la fecha de caducidad de los alimentos enlatados o refrigerados no esté vencida cuando los use para cocinar y preparar sus platillos.
Acuda con un especialista que lo asesore sobre las dietas adecuadas a su edad, actividad y forma de vida. Evite comer alimentos que contengan excesiva cantidad de grasas o irritantes y picante.
Para quien padece colitis, el uso de demasiados lácteos o una excesiva cantidad de verduras o de pan, puede ser contraproducente ya que los procesos de fermentación de estos productos se intensifican y puede padecer constante producción de gases y diarrea.
Reduzca la ansiedad y haga ejercicio regularmente. Evita cualquier tipo de tensiones en el entorno laboral o escolar, las alteraciones psicológicas tienen más tendencia a sufrir de colon.
Si el deporte y las actividades relajantes no resultan suficientes para liberar el estrés es recomendable acudir a un profesional para encontrar una solución a aquellos factores que desencadenan ansiedad y tensión.
Los estados de ansiedad agravan la colitis, porque afectan al sistema nervioso del aparato digestivo. Evite tener una vida caracterizada por estados de gran tensión emocional en su entorno familiar, laboral o escolar.
Algunos padecimientos psicológicos pueden cursar con síntomas de colitis y otras alteraciones de la función gastro-intestinal.
Consulte a un especialista si padece trastornos psicológicos y de conducta porque su adecuado diagnóstico coadyuva para el manejo de la colitis.
El interés por alguna actividad deportiva y en general, el ejercicio moderado y practicado regularmente, son actividades que ayudan a reducir los niveles de estrés y consecuentemente reducen los síntomas de la colitis.