Una infección vaginal no solo produce molestias físicas, también puede traer consecuencias serias a tu salud.
Las mujeres de 15 a 45 años de edad y embarazadas que han contraído una infección vaginal, son más vulnerables a tener complicaciones causadas por la infección.
En el caso de las mujeres infectadas por una vaginitis bacteriana, tienen tres veces más riesgo de desarrollar una Enfermedad Pélvica Inflamatoria o EPI. También son más susceptibles a desarrollar una infección del tracto genital superior, involucrando al útero y a las trompas de falopio, siendo una consecuencia seria, ya que es la mayor causa de infertilidad y por tanto, esterilidad.
Este tipo de infección también puede incrementar el riesgo de contraer infecciones post operatorias e infecciones urinarias recurrentes.
Durante el embarazo, las infecciones vaginales pueden traer consecuencias como abortos y partos prematuros, lo que pueden ocasionar que el bebé nazca con bajo peso y se genere una ruptura prematura de membranas.
Del mismo modo, aumenta el riesgo de desarrollar una enfermedad pélvica inflamatoria.