La diabetes es una enfermedad que se presenta cada vez más frecuente en la población y afecta gravemente la salud y el bienestar de las personas que la padecen. Si no se le da la importancia necesaria y no se adoptan los cuidados adecuados como parte del tratamiento, la calidad de vida del paciente se puede ver seriamente alterada.
Desafortunadamente, algunas personas con diabetes no están enteradas de su situación, ya que en ocasiones no se presentan síntomas o la enfermedad es detectada hasta que se realizan análisis por otro tipo de padecimiento.
A continuación te presentamos los síntomas más frecuentes en el paciente diabético:
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Orina con mayor frecuencia, ya que al aumentar el nivel de glucosa en la sangre, los riñones trabajan más para desecharla.
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Sed excesiva. Esto se relaciona con la cantidad de líquido que se pierde al orinar con mayor frecuencia y el organismo trata de reponerlo mediante un mayor consumo del mismo.
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Involuntaria pérdida de peso. Uno de los factores que influyen en este síntoma es el esfuerzo que hace el organismo para producir la energía que necesita, agotando músculos y grasas acumuladas.
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Cansancio frecuente, debido a la dificultad que presenta el cuerpo para transformar la glucosa en energía para su funcionamiento.
Otros síntomas comunes en el paciente diabético es la vulnerabilidad a infecciones con mayor frecuencia, una deficiente circulación sanguínea caracterizada por la sensación de entumecimiento u hormigueo en manos y pies; también se puede identificar dificultad en la cicatrización de heridas y visión borrosa.
Es importante señalar que hasta 100mg/dl de glucosa se consideran normales en el paciente. Cuando los niveles de glucosa aumentan demasiado (hiperglucemia), puede experimentar boca reseca, náuseas, dolor de estómago, vómito y respiración agitada. Por otro lado, cuando los niveles bajan a menos de 70mg/dl (hipoglucemia), el paciente puede presentar dolor de cabeza, nerviosismo, palpitaciones y sudoración.