La diabetes es una enfermedad cada vez más común en la población mexicana. Se presenta cuando el organismo no produce suficiente insulina o no la utiliza de forma adecuada.
La insulina es una hormona que producimos de forma natural y que es necesaria para transformar el azúcar, el almidón y algunos alimentos en energía, la cual necesitamos para nuestra vida cotidiana. La diabetes es identificada cuando los niveles de azúcar rebasan los límites o parámetros normales.
Existen 3 tipos de diabetes:
Diabetes tipo 1: Normalmente se detecta en la etapa de la infancia, pero en ocasiones puede identificarse en personas que tienen más de 20 años.
Los pacientes que presentan este tipo de diabetes son dependientes a la insulina, la cual se necesita para poder movilizar el azúcar de la sangre hasta las células, en donde finalmente se almacena y se transforma en energía.
Diabetes tipo 2: Esta es una diabetes crónica que permanece durante toda la vida. Cuando una persona presenta este tipo de diabetes su reacción a la insulina no es la adecuada y se genera resistencia a dicha hormona, provocando que el azúcar no penetre en la sangre y no se pueda obtener energía.
Las personas con obesidad son más propensas a este tipo de diabetes, ya que la grasa impide que el organismo utilice la insulina adecuadamente. Se desarrolla gradualmente.
Diabetes Gestacional: Se refiere al alto nivel de glucemia (glucosa) en mujeres que no tienen diabetes y que están en la etapa del embarazo. Cuando se presenta este tipo de diabetes, las mujeres son más susceptibles de padecer diabetes tipo 2 o enfermedades cardiovasculares después del parto.
Algunos de los síntomas más representativos de la diabetes son:
Es importante que este padecimiento sea detectado a tiempo y se controlen sus síntomas adecuadamente, ya que de esto dependerá la calidad de vida del paciente.