Definición
Se trata de una molestia que se presenta tanto en la cabeza y el
cuero cabelludo, como en el cuello. Se siente como una punzada o un intenso dolor en distintas regiones.
Causas
Casi a todos nos ha dolido la cabeza alguna vez en la vida. En muchas ocasiones, su origen es muy sencillo y se vincula a un desvelo, exposición prolongada a los rayos del sol o a la acumulación de estrés por diferentes situaciones. Sin embargo, hay gente que padece dolores constantes y duraderos. A veces se origina debido a una contracción o tensión de los músculos en los hombros, el cuello, el cuero cabelludo o la mandíbula. Cuando sucede esto, se denomina cefalea tensional y está vinculada directamente con el estrés, la depresión o la ansiedad.
Estos dolores tensionales suelen presentarse en los dos lados de la cabeza, en muchas ocasiones empiezan en la parte de atrás y se transmiten hacia adelante. El dolor puede parecerse a una banda o a una prensa que aprieta toda la cabeza. Es posible que también se experimente dolor o cierta rigidez en los hombros, en el cuello y la mandíbula. En la mayoría de los casos, esta afección persiste, pero no se agrava con la actividad.
Los dolores en la cabeza pueden producirse también por comer ciertos alimentos, como el chocolate, el queso o el glutamato monosódico. Los individuos que ingieren habitualmente mucha cafeína pueden desarrollar esta afección cuando no la consumen en las cantidades diarias que acostumbran. Otras causas que pueden provocar este padecimiento son:
- Tener la cabeza en una misma posición por un periodo prolongado, por ejemplo, al hacer uso de una computadora, un microscopio o una máquina de escribir.
- Mantener una mala postura al dormir.
- Realizar un esfuerzo exagerado con el área superior del cuerpo.
- Rechinar y apretar los dientes.
Aunque en ocasiones sintamos que el dolor proviene del cerebro, esto no es una realidad. En realidad, este órgano no tiene la capacidad de experimentar ni dolor ni cualquier otra sensación, pues no cuenta con terminaciones nerviosas que lo conecten consigo mismo. De modo que sólo es capaz de indicarle al organismo cuando nos duele otra parte del cuerpo. En la mayoría de los casos, lo que duele son los vasos sanguíneos y los músculos que recubren la cabeza. En ocasiones, estas partes del cuerpo se inflaman, se tensan o experimentan algunos cambios que estimulan los nervios que están alrededor. Éstos son los responsables de enviar las señales de dolor hacia el cerebro.
Los dolores de cabeza, asimismo, pueden surgir si se tiene un resfriado común, gripe, fiebre o durante el periodo menstrual. Cuando se presentan por primera vez después de los 50 años de edad, es posible que se padezca una afección llamada arteritis temporal. El síntoma principal es visión alterada (que se incrementa al masticar). Además, se corre el riesgo de quedarse ciego, por lo que se debe acudir inmediatamente con un médico para evitar complicaciones mayores. Existen también causas poco comunes como:
- Aneurisma cerebral: Esto ocurre cuando se debilita la pared de un vaso sanguíneo y se corre el riesgo de que se rompa y haya una hemorragia en el cerebro.
- Tumores cerebrales.
- Un accidente cardiovascular.
- Infección en el cerebro, como la meningitis o la encefalitis.