APARATO DIGESTIVO
Esófago

El esófago es un músculo en forma de tubo que mide de 24 a 28 centímetros, se encuentra ubicado en la parte media del tórax. Está formado por capas muy finas, recubierto en su interior por una membrana de consistencia mucosa y se conecta directamente con la garganta y el estómago.

La principal función de este órgano es transportar alimentos, líquidos y saliva desde la boca hasta el estómago. El alimento no baja por efecto de la fuerza de gravedad, sino debido a espasmos rítmicos de contracción y relajación muscular que se denominan peristaltismo. En ese momento, al alimento se le denomina bolo alimenticio.

En el recorrido esofágico encontramos distintos elementos con los que está en contacto directo, como son: 
    • El cartílago cricoides de la laringe: es el cartílago que se encuentra en la parte baja de la laringe, se interpone entre el cartílago tiroides y la tráquea. Habitualmente se le describe con forma de anillo con un sello que lo rodea completamente. 
    • La aurícula izquierda del corazón: es donde desembocan las venas del pulmón, está ubicada cerca de la válvula mitral. 
    • El hiato diafragmático: es el orificio del diafragma por el que pasa el esófago.

El esófago está formado por: 
    - Mucosa: es una capa de células que recubre el interior del esófago en su parte interna. Esta membrana mucosa, que científicamente se conoce como epitelio, está renovándose continuamente por la formación de nuevas células en sus capas basales. Para facilitar la propulsión del alimento hacia el estómago, el epitelio está recubierto por una fina capa de mucosa, formada por las glándulas cardiales y las esofágicas. 

    - Capa muscular: en su interior, está constituido por una capa interna de células musculares lisas y concéntricas, así como otra capa externa de células musculares longitudinales, que, cuando se contraen, forman ondas peristálticas que conducen el bolo alimenticio al estómago.