La boca, conocida también como cavidad oral, es un órgano que pertenece a dos sistemas distintos: el digestivo y el respiratorio. Su interior está revestido con una membrana mucosa.
Los conductos procedentes de las glándulas salivales, tanto en las mejillas como debajo de la lengua y de la mandíbula, finalizan en la boca. En el piso de esta cavidad se encuentra ubicada la lengua, cuya función principal es saborear y mezclar los alimentos. En la parte posterior, se encuentra la garganta (faringe).
Las papilas gustativas son las encargadas de detectar los sabores y están situadas en la superficie de la lengua. Los aromas son percibidos por receptores olfatorios situados en la parte superior de la nariz. El sentido del gusto funciona de manera muy sencilla; solo es capaz de distinguir cuatro sabores generales: dulce, agrio, salado y amargo. En cambio, el sentido del olfato es mucho más complejo; distingue diversas variaciones sutiles.
Para procesar más fácilmente los alimentos y que estos se puedan digerir, los dientes delanteros, denominados incisivos, se encargan de triturarlos; más adelante son masticados por los posteriores o molares. En este momento, comienza la digestión, cuando la saliva procedente de las glándulas salivales recubre el alimento procesado con enzimas digestivas.
Entre las comidas, el flujo de la saliva se encarga de eliminar las bacterias que, de quedarse en los dientes, podrían causar daño u otros trastornos. Esta sustancia también tiene anticuerpos y enzimas, como la lisozima, que fraccionan las proteínas y atacan las bacterias.
La boca cumple también la función del habla, ya que la mayor parte de las estructuras que modifican el sonido producido en la laringe se ubican en la cavidad oral, pues para producir la voz articulada se utilizan las diferentes cavidades que se encuentran en esta área.
La boca se puede dividir en distintas partes, denominadas paredes, que son:
• Pared anterior: Constituida por los labios.
• Paredes laterales: Formada por las mejillas.
• Pared inferior: Está compuesta en su mayor parte por la lengua, debajo de ella existe una región a la que se denomina suelo de la boca.
• Pared superior: Formada por la bóveda palatina o paladar.
• Pared posterior: Es un orificio de forma irregular, llamado istmo de las fauces, que comunica la boca con la faringe.